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masoneria
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NotaPublicado: Mié Oct 28, 2009 2:29 pm 

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saludos!!!
quiero aclarar una cosa.
el hombre deve aspirar a mayor nivel de perfeccion, por lo cual es necesario morir de los metales, morir de los pecados y convertirse en un hombre del supremo bien.
la masoneria lo que pretende es educar el espiritu moral de la persona para convertirla en un ser superior al humano comun (he aqui vuestras pretenciones al pensar en el excesivo poder de la francmasoneria) osea, convertirla en un dios......lo hacen porque se puede y como se mensiona en juan 10,34 y salmo 82,6 de la biblia "DIOSES SOIS Y TODOS HIJOS DEL SOBERANO"
lo que ocurre es que al alcanzar este nivel de perfeccion divina el humano hace lo que antoje a su inteligencia mas no a su instinto.
puede esto significar que algunos masones dejaron el camino del supremo bien para ellos mismos converirsen en supremos dioses de todo lo creado.....claro esto solo lo lograrian venciendo a DIOS y todo su ejercito celestial. he aqui el pacto entre los iluminatis y demonios para destruir el reino de dios y alcanzar el dominio de todo lo creado.
pero no hay que confundir; la orden de los iluminati nacio por la desovediencia y la deshonra de algunos francmasones (no muy lejano a lo que le ocurrio a lucifer, que antes de ser oscuro y maligno fue una angel, pero fue desterrado por dios junto a sus seguidores)


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Re: masoneria
NotaPublicado: Vie Oct 30, 2009 1:21 pm 

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Y pretendes que aceptemos que LA MASONERIA es "buena"???. NO ME HAGAS REIR MASON ANTICATÓLICO Y SATANICO


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Re: masoneria
NotaPublicado: Vie Oct 30, 2009 2:02 pm 

Mensajes: 922
ustedes lo que pretenden es desprestigiar a la sociedad equivocada, son los iluminatis los seguidores de lucifer....la masoneria puede que tenga parecido con esta por sus rituales y simbolos, pero sabia usted que la enseñanza iniciatica es la unica forma de convertirse en un ser divino hijo de dios......todos estos ritos y simbolos son para que las personas con espiritu reflexivo descubran la verdad.......VERDAD que a ustedes tanto aqueja.


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Re: masoneria
NotaPublicado: Sab Oct 31, 2009 10:03 pm 
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Registrado: Vie Dic 05, 2008 2:57 pm
Mensajes: 65
Oscar no nos creas ignorantes o tontos, YO SOY CATÓLICO Y CONOSCO LA VERDAD, SE VE QUE MILITAS EN EL GRADO DE APRENDIZ Y POR ESO TONTAMENTE CREES QUE LA VIUDA ES HERMANA DE LA CARIDAD, AHI TE VA ALGO PARA QUE TE ILUSTRES

Desde los inicios de la Masonería moderna (1717) hasta nuestros tiempos, la Iglesia ha condenado en más de 200 documentos este movimiento. En todos ellos se condena la Masonería como contraria a la justicia y a la moral natural, así como supone una esclavitud, una inmoralidad, una traición y una apostasía.

No interesando nombrar por razones de espacio los más de 200 documentos emanados de la Santa Sede en los cuales la Iglesia ha prohibido, reprobado y condenado la Masonería, nombramos algunos por su importancia:

A.- Documentos:

"IN EMINENTI" del Papa Clemente XII, 28 de abril de 1738.

"PROVIDAS" del Papa Benedicto XIV, 18 de mayo de 1751.

"ECCLESIAM" del Papa Pío VII, 13 de septiembre de 1821.

"QUO GRAVIORA" del Papa León XII, 13 de marzo de 1825.

"APOSTOLICAE SEDIS" del Papa Pío IX, 12 de octubre de 1869..

"Declaración Sagrada Congregación para la Fe" 17 de febrero de 1981. Pontificado del Papa Juan Pablo II.

"Declaración Sagrada Congregación para la Fe" 23 noviembre de 1983. Pontificado del Papa Juan Pablo II.

...Y OTROS

B.- Encíclicas:

"TRADITI" del Papa Pío VIII, 21 de mayo de 1829.

"MIRARI VOS" del Papa Gregorio XVI, 15 de agosto de 1832.

"QUI PLURIBUS" del Papa Pío IX, 9 de noviembre de 1846.

"QUANTA CURA" del Papa Pío IX, 8 de diciembre de 1864.

"ETSI MULTA" del Papa Pío IX, 21 de noviembre de 1873.

"DIUTURNUM ILLUD", del Papa León XIII, 1881

"ETSI NOS" del Papa León XIII, 15 de febrero de 1882.

"HUMANUM GENUS" del Papa León XIII, 20 de abril de 1884.

"AB APOSTOLICI" del Papa León XIII, 15 de octubre de 1890.

"PRAECLARA GRATULATIONIS" del Papa León XIII, 18 de marzo de 1902.

...Y OTRAS

En todos estos doscientos documentos se hace un estudio serio de la Masonería, de los fines que persigue, de los medios que emplea, de sus objetivos, y de la postura de cualquier católico ante este movimiento. Vamos a profundizar en alguno de ellos extractando partes de ellos.

El Papa Clemente XII, 21 años después de la aparición de la Gran Logia de Inglaterra indica cuidadosamente las razones por las que las asociaciones masónicas deben ser condenadas desde el punto de vista de la moral, la política y la sociología cristianas y católicas, a saber:

1. "El carácter peculiar aconfesional (anticristiano y anticatólico) y naturalístico de la secta, per medio del cual teórica y prácticamente mina la fe cristiana en sus adeptos (los de la Masonería) y por medio de ellos, en el resto de la sociedad, produciendo la indiferencia religiosa y el desprecia de la ortodoxia y de la autoridad eclesiástica;

2. El inescrutable secreto y el disfraz insidioso e inmutable de la asociación masónica y de su obra, por medio de la cual los hombres de su calaña irrumpen como ladrones en casa y como raposas tratan de arrancar de raíz el viñedo, pervirtiendo los corazones de los hombres sencillos y arruinando su felicidad espiritual y material;

3. Los Juramentos de fidelidad a la Masonería y a la obra masónica, que no pueden ser justificados en su finalidad, en su objeto, ni en su forma; ni pueden por tanto inducir obligación alguna moral. Dichos juramentos son condenables porque la finalidad y el objeto de la Masonería son malos y condenables, y el candidato, en la mayoría de los casos, ignora la importancia y extensión de las obligaciones que asume, y el dicho juramento resulta un abuso, por lo inmoral, absolutamente reprensible...

Además, los únicos objetos esenciales del secreto de la secta acerca de los cuales versan los juramentos, no son otra cosa que las conspiraciones políticas o antirreligiosas que consta han sido fraguadas en el seno de las logias especialmente en los países latinos. Tales secretos,... ; hacen el juramento todavía más inmoral y por lo mismo nulo e irrito; de donde se sigue que los juramentos masónicos son no solamente sacrílegos, sino abusivos y contrarios al orden público, que necesita del juramento solemne y de la obligación sagrada que impone, como medios para sostener la veracidad, por lo que es inmoral y antisocial el envilecerlos y caricaturizarlos.

4. El peligro que tales asociaciones envuelven para la seguridad y tranquilidad del Estado y para la salud espiritual de las almas; de donde se sigue una oposición entre dichas sociedades y el derecho eclesiástico y civil".

Así por ello, Clemente XII, en esta Constitución apostólica expresa con toda rotundidad: "Hemos resuelto y decretado condenar y prohibir ciertas sociedades, asambleas, reuniones, convenciones, juntas o sesiones secretas, llamadas Francmasónicas o conocidas bajo alguna otra denominación. Las condenamos y las prohibimos por medio de esta Constitución, la cual será considerada válida para siempre. ‘Recomendamos a los fieles abstenerse de relacionarse con dichas sociedades... para evitar la excomunión, que será la sanción impuesta a todos aquellos que contravinieren ésta Nuestra orden".(Constitución Apostólica "In Eminenti" de Su Santidad el Papa Clemente XII, 28-abril-1738).

Trece años después, el Papa Benedicto XIV, en su documento "Providas", reafirma la censura de la Masonería y de otras sociedades secretas hecha por su antecesor, esta censura era pena de Excomunión Latae sententiae reservada de especialísimo modo al Papa.

El Papa León XII en su Bula "Quo Graviora" recuerda los anatemas pronunciados contra la francmasonería, desde Clemente XII, declara a esta institución enemiga abierta de la Iglesia Católica, diciendo:

"Poneos en guardia contra las seducciones y los discursos lisonjeros que se emplean para haceros entrar en estas sociedades. Convenceos que nadie puede enrolarse en ellas sin cometer un pecado gravísimo"...."Aunque no hay costumbre de exhibir lo que existe mas digno de censura a la vista de los que no han llegado a los grados eminentes, está, sin embargo, manifiesto que la fuerza de estas sociedades, tan peligrosas para la Religión, se aumenta con el número de los que ingresan".(Bula Quo Graviora, del Papa León XII, 13-marzo-1825).

Su Santidad Pío IX, en una alocución del 25 de septiembre de 1865, hizo diversas advertencias sobre la Masonería, y entre otras cosas dijo:

"Desgraciadamente, estas advertencias no han tenido el éxito deseado, y Nos hemos mirado como un deber condenar nuevamente esta sociedad, en atención a que, por ignorancia, podría quizás surgir la falsa opinión de que ella es inofensiva, que solo tiene por fin la beneficencia y que, por consecuencia, no podría ser un peligro para la Iglesia de Dios"..."Nos condenamos esta sociedad masónica -y las demás sociedades del mismo género que, bajo diferente forma, tienden al mismo fin- con las mismas penas señaladas en las Constituciones de Nuestros predecesores; y esto afecta a todos los cristianos de cualquier condición, rango o dignidad y por toda la tierra".

El Papa León XIII en su Encíclica "Dieturum illud", denunció especialmente la creciente audacia de las sectas y definió de nuevo la postura condenatoria de la Iglesia frente a la Masonería. La justificación doctrinal de esta postura la hace el mismo León XIII en 1884 con su Encíclica "Humanum Genus". El núcleo central de este documento está constituido por un análisis de la Masonería considerada en sí misma y por un juicio crítico condenatorio de esta. Su Santidad el Papa León XIII no hace distinciones: no existe una Masonería buena y otra mala; toda secta que profese los principios masónicos y acepte total o parcialmente sus prácticas entra dentro de la condenación pontificia.

El juicio fundamental sobre la masonería está incluido en la afirmación de que "la masonería es contraria a la justicia y a la moral natural". La base para justificar este juicio condenatorio reside en las conexiones totales que unen a la Masonería con los principios del Naturalismo. La Masonería es la proyección social y política del Naturalismo filosófico.

Pero ¿Cuáles son estos principios naturalistas que acepta la Masonería? En primer lugar, el dogma de la soberanía absoluta de la razón y de sus consecuencias: negación de la Verdad Revelada e indiferentismo religioso. Este es sin duda un error teológico de la Masonería. Pero el Papa León XIII no solo considera esto, sino que además en esa misma Encíclica "Humanum Genus" muestra otra serie de errores masónicos. Por la importancia de esta Encíclica les recomendamos su cuidadosa lectura

Otra de las Encíclicas de León XIII, la "Praeclara gratulationis" en uno de sus capítulos entra a considerar el peligro masónico, y en ese documento el Papa califica a la Masonería como una de las asechanzas a la Fe Católica. En este mismo documento el Papa atribuye a la Masonería la ambición de lograr el control político de todos y cada uno de los Estados. Por eso el Papa e esa Encíclica advierte:

"Otro peligro grave para la Unidad, es la Masonería, potencia temible que oprime desde hace ya tiempo a las naciones, y sobre todo a las naciones católicas. Orgullosa hasta la insolencia por su fuerza, sus recursos y sus éxitos, pone por obra todo lo que es menester, favoreciendo las turbulencias que agitan nuestra época para consolidar y extender por todas partes su dominación. Desde las ocultas tinieblas en que conspiraba, irrumpe hoy en los Estados, mostrándose a la luz del día; y, como lanzando un desafío a Dios, ha establecido su sede en la misma urbe, capital del mundo católico. Pero la mayor desgracia de todas es que, dondequiera que la masonería pone su pie, se infiltra en todas las clases sociales y penetra en todas las instituciones del Estado para llegar, si fuera posible, a constituirse árbitro soberano de todas las cosas. La mayor desgracia, decimos, porque tanto la perversidad de sus principios como la iniquidad de sus propósitos son cosas evidentes. Con el pretexto de reivindicar los derechos del hombre y reformar los sacramentos, todas las realidades augustas, como simples supersticiones; se esfuerza por descristianizar el matrimonio, la familia, la educación de la juventud, todo el conjunto de la vida pública y de la privada, así como también por hacer desaparecer en el alma del pueblo todo respeto a la autoridad divina y a la autoridad humana. El culto que la masonería prescribe es el culto de la naturaleza humana; y son también los principios de la naturaleza humana los que propone como única medida y única norma de la verdad, la bondad y la justicia. De esta manera, como es evidente, se incita al hombre a tener una moral y una conducta casi paganas, si no es que el crecimiento y el refinamiento de las seducciones lo hacen descender más abajo todavía.

Aunque en esta materia Nos hemos hecho ya en otras ocasiones advertencias muy serias, nuestra vigilancia apostólica nos obliga a insistir en este punto y a decir y repetir una y otra vez que, frente a un peligro tan acuciante, toda medida defensiva será siempre insuficiente. ¡Ojalá la clemencia divina burle los propósitos de la masonería! Pero es necesario que el pueblo Cristiano comprenda que hay que sacudir de una vez para siempre el yugo infamante de la masonería, y que deben poner una mayor energía en esta labor todos aquellos que son más duramente oprimidos por este yugo. Nos ya hemos dicho cuáles son las armas que hay que emplear y cuál es la táctica que hay que seguir en este combate; la victoria no es dudosa con un jefe como Aquel que pudo decir un día: Yo he vencido al mundo (Jn. 16,23)." (Encíclica "Praeclara Gratulationis" de Su Santidad el Papa León XIII, 18-marzo-1902).

Muy dura también es la condena de la Masonería, que realiza el Papa Benedicto XV en el Derecho Canónico de 1917, en donde se dice:

"Los que dan su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones del mismo género que maquinan contra la Iglesia o contra las potestades civiles legítimas, incurren ‘ipso facto’ en excomunión simplemente reservada a la Sede Apostólica." (Derecho canónico de 1917, canon 2.335).

"& 1. A los clérigos que han cometido el delito de que se trata en los cánones 2334 y 2335, debe castigárseles, además de con las penas establecidas en los citados cánones, con la suspensión o privación del mismo beneficio, oficio, dignidad, pensión o cargo que puedan tener ven la Iglesia.

& 2. Los clérigos y los religiosos que den su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones semejantes, deben además ser denunciados a la Sagrada Congregación del Santo Oficio" (Derecho canónico de 1917, canon 2336).

El mismo derecho canónico de 1917 establece en otros cánones las siguientes penas para los masones: la prohibición de contraer matrimonio y de ser este presidido por el párroco (canon 1065); deben ser privados de sepultura eclesiástica (canon 1240); y otras penas más en el código.

Su Santidad Juan Pablo II renueva esta tradición condenatoria de la Iglesia Católica a la Masonería. Primero con una declaración de la Sagrada Congregación para la fe de 1981 en donde se reafirman las censuras existentes, en esa declaración se dice:

"Con fecha 19 de julio de 1974 esta Congregación escribía a algunas Conferencias Episcopales una Carta reservada sobre la interpretación del canon 2335 del código de derecho canónico, que prohibe a los católicos bajo pena de excomunión, inscribirse en las asociaciones masónicas y otras semejantes.

Puesto que dicha carta, al hacerse de dominio público, ha dado lugar a interpretaciones erróneas y tendenciosas, esta Congregación, sin querer prejuzgar las eventuales disposiciones del nuevo código, confirma y precisa lo siguiente:

1. No ha sido modificada en modo alguno la actual disciplina canónica que permanece en todo su vigor.

2. Por lo tanto, no ha sido abrogada la excomunión ni las otras penas previstas.

3. Lo que en dicha Carta se refiere a la interpretación que se ha de dar al canon en cuestión debe ser entendido, según la intención de la Congregación, sólo como una llamada a los principios generales de la interpretación de las leyes penales para la solución de los casos de cada una de las personas que pueden estar sometidas al juicio de los Ordinarios. En cambio, no era intención de la Congregación confiar a las Conferencias Episcopales que se pronunciaran públicamente con un juicio de carácter general sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas que implique derogaciones de dichas normas.

Roma, Sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 17 de febrero de 1981".

Posteriormente Su santidad Juan Pablo II, y una vez decretado el Nuevo Derecho Canónico (1983), firma una Declaración sobre la Masonería, que edita la Sagrada Congregación para la Fe del 26 de noviembre de 1983. En este documento se reafirma que la pertenencia a la Masonería es un pecado grave que niega a los Católicos "el derecho de acercarse a la Sagrada Comunión". También afirma este documento que la posición de la Iglesia sobre las asociaciones masónicas se mantiene sin alteración, ya que los principios de la Masonería siempre se han considerado irreconciliables con la Doctrina de la Iglesia Católica. De acuerdo a esta Declaración, la afiliación de los Católicos a la Francmasonería sigue estando prohibida por la Iglesia. Ese texto es el siguiente:

"Se ha presentado la pregunta de si se ha cambiado el juicio de la Iglesia respecto de la masonería, ya que el Nuevo Código de Derecho Canónico no está mencionada expresamente como lo estaba en el Código anterior.

Esta Sagrada Congregación puede responder que dicha circunstancia es debida a un criterio de redacción seguido también en el caso de otras asociaciones que tampoco han sido mencionadas por estar comprendidas en categorías más amplias.

Por tanto, no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia; en consecuencia, la afiliación a las mismas sigue prohibida por la Iglesia. Los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave, y no pueden acercarse a la santa comunión.

No entra en la competencia de las autoridades eclesiásticas locales pronunciarse sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas con un juicio que implique derogación de cuanto se ha establecido más arriba, según el sentido de la Declaración de esta Sagrada Congregación del 17 de febrero de 1981.

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al cardenal Prefecto abajo firmante, ha aprobado esta Declaración, decidida en la reunión ordinaria de esta Sagrada Congregación, y ha mandado que se publique.

Roma, en la Sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 26 de noviembre de 1983. Firmado Cardenal Joseph Ratzinger (prefecto) y Jean Jérôme Hamer, Arzobispo titular de Lorium (Secretario).

Posterior a esta Declaración de la Santa Sede, un editorial del Osservatore Romano toca el tema de la Masonería y la condena con un vigor que nos recuerda a León XIII en la "Humanum Genus". En este artículo se afirma que la Santa Sede ha considerado a la Masonería como responsable del actividades subversivas contra la Iglesia, y en cuatro oportunidades el Editorial recuerda que el Cristianismo y la Francmasonería son "irreconciliables"


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Re: masoneria
NotaPublicado: Dom Nov 01, 2009 1:40 pm 

Mensajes: 922
muy buena toda esa informacion que muestras sobre los libros que han escrito esos papas y su descripcion......pero he notado una cosa.
que les hace pensar que la religion catolica tiene la absoluta verdad, que les hace pensar que la biblia no fue alterada por conviccion de errores que de ser revelados causarian un desorden social y religioso por el encubrimiento de la vida de cristo.
la religion es solo un metodo de muchos para acercarse a dios mediante la oracion, por eso existen tantas religiones pero todas adoran a un ser supremo......porque tenemos que ser parte de una religion si para hablar con dios no necesitamos ir a un templo ni ser parte de la iglesia, lo que quieren esas religiones es mantener la fe cristiana puesta encima de la gente para mantenerlos en ella.....practicamente esas religiones han inventado normas, leyes para que las personas obedescan y no se dirigan a otras religiones.
la masoneria no es una religion pero el catolicismo y otras mas han impuesto una condena a la persona que ingrese a esta sociedad....todo porque?? En la masoneria se quiere indagar en la verdad, todo escrito, toda teoria es analizada partiendo de lo comprobable, para que??? Para que las personas sean mas perfectas y sepan como son las cosas y cual es su fin...y por eso a las religiones los afecta, porque el metodo cientifico esta en contra de la biblia......si la gente sabe que la ciencia tiene la verdad y la religion no....QUE CREEN QUE OCURRA??
claro la masoneria no es una academia cientifica, no enseña apartir de dogmas, enseña de una forma ilustrativa, tomaron esta idea de los egipcios y aprendieron a combirnar diferentes emblemas y simbolos que no se pueden traducir al habla.....la verdad esta en esas ilustraciones
que verdad?? muy buena pregunta.
saludos!!!


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Re: masoneria
NotaPublicado: Mar Nov 03, 2009 1:54 am 
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Registrado: Vie Dic 05, 2008 2:57 pm
Mensajes: 65
Dado que eres hijo de la viuda y no has pasado del grado de aprendiz iluso e ignorante tendremos que ilustrarte un poco pues claro se ve que pecas de ingenuo o navegas con esa bandera, NO INSULTES NUESTRA INTELIGENCIA EN ESTOS FOROS, porque NOS OFENDES.

La pertenencia a la masonería cuestiona los fundamentos cristianos

Sería una necia pretensión querer abarcar en cinco páginas toda la intrincada problemática y todos los matices de una reliada tan compleja como la masonería. Sí se puede, en cambio, intentar un acercamiento periodístico, divulgativo al mismo tiempo que sereno y responsable y tratar de responder a algunas cuestiones: ¿pero todavía hay masones?; ¿cuántos y quiénes son?; ¿qué hay de cierto en eso de que, instalados en los centros de poder y de influencia, controlan grandes sectores sociales, culturales, políticos, mediáticos, económicos?; ¿se puede ser cristiano y masón?; ¿qué dice la Iglesia de la masonería? Éstas y otras preguntas están en la calle constantemente, y dentro de poco lo van a estar más todavía, cuando el próximo mes de mayo (NdE: mayo de 2001) tenga lugar en Madrid la V Conferencia Mundial de Grandes Logias

Algunos medios de comunicación ya se han hecho eco de la noticia, y han publicado reportajes y entrevistas con motivo de dicho acontecimiento. La masonería, con sus leyendas, su historia, y el recelo y, a la vez, la curiosidad que suscita, ha sido protagonista de estudios, ensayos, libros, investigaciones y polémica desbordante. Enemigos y simpatizantes, persecuciones y contradicciones, secretismo, conveniencia, poder, política... Tantas palabras vienen a la mente cuando se nombra a la masonería.

Internet se ha convertido hoy en un buen soporte que permite hacer circular las tesis sobre las que se sustenta la masonería. En la misma página web de La Gran Logia de España, el Gran Maestro, don Tomás Sarobe, da la bienvenida a los internautas que se acerquen hasta su sitio, y en pocas líneas traza un perfil de la masonería según la propia institución: La Gran Logia de España es una orden iniciática, cuyos orígenes se remontan a la lejana antigüedad. Pertenecemos a esa Hermandad Universal de hombres libres que tanto han servido a la sociedad a través de los siglos y que desea seguir sirviéndola con un único lema: "Mejórate a ti mismo y mejorarás así la sociedad que te acoge". Explica a su vez que, para el no iniciado, resultará extraño encontrarse expresiones, lugares o vestimentas no usuales o arcaicas, y que, con la mejor intención y absoluta transparencia, la masonería se abre al visitante. (...) En nuestras logias no cabe la intriga, mucho menos la conspiración ni el sectarismo, no consintiendo ninguna discriminación por credo, raza o condición social. Está prohibida expresamente toda discusión política o religiosa. La Gran Logia de España, como todas las obediencias masónicas regulares del mundo, exige de sus miembros la obligatoriedad de ser "Creyente, libre y de buenas costumbres", como reza nuestro tradicional Código de Conducta Masónica.

Ésa es la definición que los masones hacen de sí mismos. Algunos expertos sobre el tema han hablado para Alfa y Omega, y las conclusiones son, por lo menos, sorprendentes.

¿PERO QUÉ ES LA MASONERÍA?


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El profesor don Ricardo de la Cierva, historiador e investigador, ha dedicado muchos años de su vida al estudio de la masonería. Sus argumentos son tan sólidos como los documentos que presenta como pruebas irrefutables. Viajes al extranjero, sobre todo a Francia e Inglaterra, los dos países con mayor tradición masónica, y el rastreo por las bibliotecas han dado lugar a libros como El triple secreto de la masonería; o Los signos del Anticristo, entre muchos otros, donde las investigaciones y los documentos hallados, algunos de ellos inéditos en España, han dejado casi sin respuesta a la propia masonería, o a sus defensores.

Afirma que la masonería tiene una tesis fundamental: su esencia sólo puede ser comprendida por un masón. Esta tesis tiene un precedente en el siglo I después de Cristo, en los gnósticos, que buscaban la gnosis, el conocimiento profundo, y que afirmaban poder alcanzarlo sólo ellos. Ya el Papa León XIII, en su encíclica "In eminenti", explicaba que "la masonería es la actualización del paganismo antiguo y el gnosticismo". El gnosticismo nació como una reacción pagana contra el cristianismo, y se ha venido reproduciendo a lo largo de la Historia hasta hoy. Se puede afirmar que la masonería es una organización que tiene como fin fundamental acabar con el cristianismo, implantar la secularización en la sociedad, y esto se puede ver en la lectura de los rituales masónicos.

Para don César Vidal, historiador y teólogo, autor de libros como El desafío de las sectas; El retorno del ocultismo; o Nuevo diccionario de sectas y ocultismo, la masonería es un grupo secreto cuyos miembros sólo se conocen entre sí, y de hecho, en teoría, buscan fines que son atractivos, como la libertad, la ilustración o la sabiduría, pero en la práctica están más cerca de otros fines ocultos. Dentro de ese grupo hay gente que va recibiendo una iniciación progresiva o un conocimiento cada vez mayor en ciencias ocultas, que en apariencia tienen una finalidad buena y, sin embargo, en la práctica pueden tener una finalidad que dista mucho de ser tan buena. En el caso de la masonería hay un elemento que me parece peculiar, y es que en general, dentro de todas las sociedades secretas e iniciáticas, las personas que están en los escalones inferiores desconocen el grado de iniciación de los escalones superiores. Es decir, que la gente que está en un grado de iniciación bajo no creería, seguramente, en muchas de las cosas que suceden en escalones superiores, sencillamente porque las desconocen, y como no forman parte del área de conocimiento en la que han sido iniciados, les parecen imposibles. En este sentido, César Vidal afirma que, si uno le dijera a una persona que pertenece a los grados inferiores de iniciación de la masonería, que ésta, en sus grados superiores, es diabólica, le parecería un disparate. Es posible, incluso, que esta persona identifique al Gran Arquitecto del Universo con el Dios de la religión de la que procede, que puede ser, por ejemplo, la católica, o la musulmana, etc. Sin embargo, para una persona iniciada en grados superiores de la masonería, sí que está muy claro que el Gran Arquitecto no es el Dios de otras religiones, sino que es Lucifer, y eso está comprobado porque aparece en algunos de los textos clásicos masones. En las obras de Pike, que fue patriarca de la masonería en Estados Unidos, aparece muy claro que la cosmovisión que tiene la masonería, o al menos en las obediencias masónicas en las que él estaba iniciado, era una cosmovisión diabólica. Lucifer para ellos no era un personaje negativo, sino positivo y caracterizado por transmitir la luz y el conocimiento último. Esa visión diabólica, que para la gente que ha sido iniciada en escalones superiores es muy clara, para la gente que está en escalones inferiores, si uno se lo comentara, pensaría que es una calumnia y una injuria para la masonería, porque diría que ésta sólo tiene valores que, en términos generales, son muy limpios.

El Código Moral Masónico, que la propia Gran Logia de España hace público, recoge 23 mandamientos: Venera al Gran Arquitecto del Universo. El verdadero culto que se da al Gran Arquitecto consiste principalmente en las buenas obras. Ten siempre tu alma en estado puro, para aparecer dignamente delante de tu conciencia. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Haz bien por amor al mismo bien... Son una muestra de este código moral, que contiene máximas, algunas de las cuales el lector habrá leído más de una vez...

A la pregunta: ¿Qué es la masonería?, Fernando José Vaquero, estudioso de la masonería, en un artículo para la revista electrónica Arbil, hace la siguiente reflexión: Es una difícil pregunta, pues, ante todo, lo que la caracteriza es el secreto. Aunque para algunos autores se trata de una sociedad cerrada, o simplemente discreta. Y es lógico que, dados sus ignotos fines, otros consideren que sólo sale a la luz pública aquello que interesa a los propios masones que así sea (...), pero en un asunto en el que el secreto todo lo vela, ¿dónde termina lo real y empieza la fantasía?

¿PUEDE SER UN CATÓLICO SER MASÓN?


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A lo largo de su historia la Iglesia católica ha condenado y desaconsejado a sus fieles la pertenencia a asociaciones que se declaraban ateas y contra la religión, o que podían poner en peligro la fe. Entre estas asociaciones se encuentra la masonería. Actualmente, la legislación se rige por el Código de Derecho Canónico promulgado por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983, que, en su canon 1374, señala: Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociación ha de ser castigado con entredicho.

Esta nueva redacción supone dos novedades respecto al Código de 1917: la pena no es automática y no se menciona expresamente a la masonería como asociación que conspire contra la Iglesia. Previendo posibles confusiones, un día antes de que entrara en vigor la nueva ley eclesiástica del año 1983, fue publicada una declaración firmada por el cardenal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En ella se señala que el criterio de la Iglesia no ha variado en absoluto con respecto a las anteriores declaraciones, y la nominación expresa de la masonería se había omitido por incluirla junto a otras asociaciones. Se indica, además, que los principios de la masonería siguen siendo incompatibles con la doctrina de la Iglesia, y que los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas no pueden acceder a la Sagrada Comunión.

Don Ricardo de la Cierva afirma, en este sentido, que la Iglesia ha condenado siempre la masonería. En el siglo XVIII los Papas lo hicieron con mucha más fuerza, y en el XIX se mantuvieron. En el Código de Derecho Canónico de 1917 se excomulgaba a los católicos que dieran su nombre a la masonería, y en el de 1983 el canon de la excomunión desaparece, junto con la mención explícita de la masonería, lo que ha podido crear en algunos la falsa opinión de que la Iglesia poco menos que aprueba a la masonería.

Es difícil hallar un tema explica Federico R. Aznar Gil, en su ensayo La pertenencia de los católicos a las agrupaciones masónicas según la legislación canónica actual (1995) sobre el que las autoridades de la Iglesia católica se hayan pronunciado tan reiteradamente como en el de la masonería: desde 1738 a 1980 se conservan no menos de 371 documentos sobre la masonería, a los que hay que añadir las abundantes intervenciones de los dicasterios de la Curia Romana y, a partir sobre todo del Concilio Vaticano II, las no menos numerosas declaraciones de las Conferencias Episcopales y de los obispos de todo el mundo. Todo ello está indicando que nos encontramos ante una cuestión vivamente debatida, fuertemente sentida y cuya discusión no se puede considerar cerrada.

Casi desde su aparición, como explica Fernando José Vaquero, la masonería generó preocupaciones en la Iglesia. Clemente XII, en In eminenti, había condenado a la masonería. Más tarde, León XIII, en su encíclica Humanum genus, de 20 de abril de 1884, la calificaba de organización secreta, enemigo astuto y calculador, negadora de los principios fundamentales de la doctrina de la Iglesia...

En el canon 2335 del Código de Derecho Canónico de 1917 establecía que los que dan su nombre a la secta masónica, o a otras asociaciones del mismo género, que maquinan contra la Iglesia o contra las potestades civiles legítimas, incurren ipso facto en excomunión simplemente reservada a la Sede Apostólica.

El delito según Federico R. Aznar Gil consistía en primer lugar en dar el nombre o inscribirse en determinadas asociaciones (...) En segundo lugar, la inscripción se debía realizar en alguna asociación que maquinase contra la Iglesia: se entendía que maquinaba "aquella sociedad que, por su propio fin, ejerce una actividad rebelde y subversiva o las favorece, ya por la propia acción de los miembros, ya por la propagación de la doctrina subversiva; que, de forma oral o por escrito, actúa para destruir la Iglesia, esto es, su doctrina, autoridades en cuanto tales, derechos, o la legítima potestad civil" (...) En tercer lugar, las sociedades penalizadas eran la masonería y otras del mismo género, con lo cual el Código de Derecho Canónico establecía una clara distinción: mientras que el ingreso en la masonería era castigado automáticamente con la pena de excomunión, la pertenencia a otras asociaciones tenía que ser explícitamente declarada como delictiva por la autoridad eclesiástica en cada caso.

Los motivos que argumentaba la Iglesia católica para su condena a la masonería eran fundamentalmente: el carácter secreto de la organización, el juramento que garantizaba ese carácter oculto de sus actividades y los complots perturbadores que la masonería llevaba a cabo en contra de la Iglesia y los legítimos poderes civiles. La pena establecía directamente la excomunión, estableciéndose además una pena especial para los clérigos y los religiosos en el canon 2336, según escribe Federico R. Aznar Gil. También se recordaban las condiciones establecidas para proceder a la absolución de esta excomunión, que consistían en el alejamiento y la separación de la masonería, reparación del escándalo del mejor modo posible, y ***plimiento de la penitencia impuesta.

Las consecuencias de la excomunión incluían, por ejemplo, la privación de la sepultura eclesiástica y de cualquier misa exequial, de ser padrinos de bautismo, de confirmación, de no ser admitidos en el noviciado, y el consejo en este caso a las mujeres de no contraer matrimonio con masones, así como la prohibición al párroco de asistir a las nupcias sin consultar con el Ordinario.

A partir de la celebración del Concilio Vaticano II, un incipiente diálogo entre masones y católicos hizo que la situación comenzara a cambiar. Algunos Episcopados (de Francia, Países Escandinavos, Inglaterra, Brasil o Estados Unidos) empezaron a revisar la actitud ante la masonería; por un lado, revisando desde la Historia los motivos que llevaron a adoptar a la Iglesia su actitud condenatoria, tales como su moral racionalista masónica, el sincretismo, las medidas anticlericales promovidas y defendidas por masones; y, por otro lado, se cuestionó que pudiera entenderse a la masonería como un solo bloque, sin tener en cuenta la escisión entre masonería regular, ortodoxa y tradicional, religiosa y apolítica aparentemente, y la segunda, la irregular, irreligiosa, política, heterodoxa.

Estos motivos y las más o menos constantes peticiones llegadas de varias partes del mundo a Roma, diálogos y debates, hicieron que, entre 1974 y 1983, la Congregación para la Doctrina de la Fe retomase los estudios sobre la masonería y publicase tres documentos que supusieron una nueva interpretación del canon 2335. En este ambiente de cambios, no extraña que el cardenal J. Krol, arzobispo de Filadelfia, preguntase a la Congregación para la Doctrina de la Santa Fe si la excomunión para los católicos que se afiliaban a la masonería seguía estando en vigor. La respuesta a su pregunta la dio la Congregación a través de su Prefecto, en una carta de 19 de julio de 1974. En ella se explica que, durante un amplio examen de la situación, se había hallado una gran divergencia en las opiniones, según los países. La Sede Apostólica no creía oportuno, consecuentemente, elaborar una modificación de la legislación vigente hasta que se promulgara el nuevo Código de Derecho Canónico. Se advertía, sin embargo, en la carta, que existían casos particulares, pero que continuaba la misma pena para aquellos católicos que diesen su nombre a asociaciones que realmente maquinasen contra la Iglesia. Mientras que para los clérigos, religiosos y miembros de institutos seculares la prohibición seguía siendo expresa para su afiliación a cualquiera de las asociaciones masónicas. La novedad en esta carta residía en la admisión, por parte de la Iglesia católica, de que podían existir asociaciones masónicas que no conspiraban en ningún sentido contra la Iglesia católica ni contra la fe de sus miembros.

Las dudas no tardaron en plantearse: ¿cuál era el criterio para verificar si una asociación masónica conspiraba o no contra la Iglesia?; y ¿qué sentido y extensión debía darse a la expresión conspirar contra la Iglesia?

El clima generalizado de acercamiento entre las tesis de algunos católicos y masones fue roto por la declaración del 28 de abril de 1980 de la Conferencia Episcopal Alemana sobre la pertenencia de los católicos a la masonería. Como recoge Federico R. Aznar Gil, la declaración explicaba que, durante los años 1974 y 1980, se habían mantenido numerosos coloquios oficiales entre católicos y masones; que por parte católica se habían examinado los rituales masónicos de los tres primeros grados; y que los obispos católicos habían llegado a la conclusión de que había oposiciones fundamentales e insuperables entre ambas partes: "La masonería decían los obispos alemanes no ha cambiado en su esencia. La pertenencia a la misma cuestiona los fundamentos de la existencia cristiana" (&) Las principales razones alegadas para ello fueron las siguientes: la cosmología o visión del mundo de los masones no es unitaria, sino relativa, subjetiva, y no se puede armonizar con la fe cristiana; el concepto de verdad es, asimismo, relativista, negando la posibilidad de un conocimiento objetivo de la verdad, lo que no es compatible con el concepto católico; también el concepto de religión es relativista (&) y no coincide con la convicción fundamental del cristianismo, el concepto de Dios, simbolizado a través del "Gran Arquitecto del Universo" es de tipo deístico y no hay ningún conocimiento objetivo de Dios en el sentido del concepto personal del Dios del teísmo, y está transido de relativismo, lo cual mina los fundamentos de la concepción de Dios de los católicos (&)

El 17 de febrero de 1981, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicaba una declaración en la que afirma de nuevo la excomunión para los católicos que den su nombre a la secta masónica y a otras asociaciones del mismo género, con lo cual, la actitud de la Iglesia permanece invariable, e invariable permanece aún en nuestros días.

LA MASONERÍA HOY


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La revista Tiempo, en un reportaje sobre la masonería en España, titulado De las tinieblas a Internet. Los nuevos masones, publicado en abril del pasado año, calculaba en unos 3.000 los masones en España. En él, el Gran Maestro Regional de Castilla de la Gran Logia Española afirmaba que, en el último año, habían tenido un 15 por 100 más de ingresos, y la mayor parte gracias a Internet. Sus esfuerzos por introducirse en nuestra sociedad contrastan con su férreo sometimiento a tradiciones antiguas. Sin embargo, estos intentos de modernización se ven frustrados cuando se examinan las relaciones entre masonería y poder. El reportaje antes citado explica que uno de los defectos que critican los detractores de la masonería es su comportamiento excluyente, actuando como un clan riguroso que se apoya en la enorme telaraña internacional por donde se extienden. En los años 90, durante los Gobiernos del PSOE, más de una vez hubo que renunciar a la alta política diplomática y echar mano de las conexiones personales de masones españoles sobre algún influyente masón galo, para recabar de Francia mayor apoyo en la lucha antiterrorista contra ETA. Por esa época, el jefe de los servicios secretos franceses, la DSGSI, era Pierre Marion, un destacado masón galo, miembro de la Gran Logia Nacional Francesa.

Es un testimonio, pero muchos más intentan demostrar la avalancha de políticos y hombres de poder (en Estados Unidos, casi todos los Presidentes del país han sido masones) que han pertenecido a esta asociación, cuyas puertas volvieron a abrirse en España cuando se volvió a legalizar en 1977, tras la clandestinidad durante el franquismo.

En palabras de don Ricardo de la Cierva, en España hoy día la masonería es bastante discreta. No así en Francia como demuestra el último número de Le Figaro Magazine. Allí todo es ostentación, sus edificios modernos y costosos hablan por sí solos, al igual que en Inglaterra. Hay que tener claro que, para su finalidad principal, necesitan el poder. Yo hoy, lo que veo innegable es una conexión entre la masonería y la Internacional socialista. En el libro de Jacques Mitterrand, primo hermano del ex Presidente Mitterrand, masón y alto cargo del partido socialista de Francia, titulado "La política de los francmasones", publicado en 1975, decía que, "así como en el siglo XVIII la masonería equivalía a la igualdad, en el siglo XIX a la libertad, en el siglo XX la masonería equivale al socialismo de raíz marxista". Este libro desapareció de la venta a las pocas semanas.

ORIGEN DE LA MASONERÍA


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Ríos de tinta han corrido ya, y correrán mares todavía, acerca de esta organización secreta. Antigua, atractiva por sus ritos, por sus tradiciones y por su carácter aparentemente filantrópico, entre otras muchas cosas. Los masones remontan sus orígenes a una leyenda que tiene lugar en la construcción del Templo de Salomón por Hiram de Tiro, un sabio arquitecto, que sería el primer masón de la Historia. Según esta leyenda, el arquitecto habría establecido jerarquías entre las constructores que tenía bajo sus órdenes, unos 153.000, a los que dividió en aprendices, compañeros y maestros, que eran conocedores de un santo y seña, palabra que mantenían en secreto. Hiram fue asesinado a manos de unos compañeros que deseaban conocer la palabra secreta. Los instrumentos bajo los cuales Hiram falleció eran la regla o compás, la escuadra y un mazo, que hoy en día son los símbolos que presiden las Logias o Asambleas de los masones.

Existe, no obstante, unanimidad al afirmar que el origen concreto de la masonería son las Hermandades profesionales de Constructores de catedrales y de otros templos en la Edad Media, que poseían secretos técnicos e iniciáticos.Estas Hermandades constituyen el período antiguo u operativo de la masonería. Según don Ricardo de la Cierva, la masonería nació cristiana en un principio. Era una asociación secreta de los gremios de constructores de la alta Edad Media, los siglos XI, XII y XIII. Al principio sólo se transmitían los secretos de su oficio. Lo que comenzó siendo estrictamente profesional e independiente, pues no estaban sometidos a ninguna autoridad, cambió al llegar la Baja Edad Media y la Edad Moderna.En las logias comenzaron a ser aceptados caballeros que no eran masones, y les llamaban "aceptados".Eran abogados, médicos, etc. y los ritos comenzaron a ser más simbólicos. A finales del siglo XVII en Inglaterra los masones aceptados eran ya mayores en número a los operativos y originales.

Existen dos grandes tendencias en la masonería: la regular, cercana a la Gran Logia Unida de Inglaterra, tradicional y creyente en el Gran Arquitecto del Universo; y la irregular o liberal, próxima al Gran Oriente de Francia y atea. Además, cuentan con una serie de ritos, de los cuales el más común y practicado es el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, que consta de 33 grados, como explica Fernando José Vaquero. La Gran Logia de Londres tenía, en sus comienzos, 3 grados: aprendiz, compañero y maestro; y, según los grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, la masonería se divide de esta manera: de los grados uno al tercero se trata de masonería simbólica; de los grados cuarto al número 30, masonería filosófica; y del 31 al 33 la masonería es sublime. Sin embargo, tal y como explica Fernando José Vaquero, tradicionalmente, el paso de un grado a otro se producía en una ceremonia de iniciación. Las más importantes correspondían a unos determinados grados, pero en la actualidad los masones consideran que se han desnaturalizado estas ceremonias y que la mayoría de los grados se conceden por comunicación, casi "por años de servicio".


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Re: masoneria
NotaPublicado: Lun Nov 09, 2009 2:40 pm 

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bueno por lo que se muestra en esos escritos que por sierto no vienen de tus propias palabras dice que la masoneria para lo miembros en sus grados inferiores o simbolicos no comprenden la intencion de esta en los grados superiores o metafisicos, cabe entender que una vez que comprendes los bueno y lo malo tienes la capacidad suficiente de escojer tu dios supremo.....si es que la masoneria en grados superiores analizo el mundo metafisico del bien y del mal pues pudo entender que todo acto del hombre es un pecado ante los ojos de dios, mas no ante lucifer y por eso ellos buscan un protector, alguien que no les critique y les diga como comportarse.

si es que los masones de grados superiores estan dominando la economia, la politica, la cultura y prontamente la religion del mundo es porque ellos tienen la habilidad intelectual de ser presidentes de naciones y dueños de corporaciones.....su riqueza es nuestro pecado
cuando comes estas pagando de tu dinero a esos dueños de corporaciones, estas cometiendo un pecado cuando disfrutas del sabor de la comida (gula), osea vivis en un mundo de pecado y eso dios lo critica y pide por voluntad nuestra que pidamos perdon por esos pecados

lo que es toda invencion del hombre, la economia capitalista, la ciencia medica es una intencion de persuadir a las personas para cometer pecados.....tu tan abierto de mente, tan acreededor de sabiduria pensas que no estas siguiendo a lucifer???

todos en esta vida son tentados por satanas y somos tan deviles que no podemos evitarlo

habra una enorme guerra, una ultima y tercera guerra, una definitiva en la que dios exterminara el pecado de los hombres.....mientras eso ustedes son un monton de aficionados que pretenden despertar la conciencia de la gente difamando y divulgando cosas que estan mas alla de su comprension.
si es que crees que sos tan inteligente y lleno de sabiduria porque no encontras el verdadero significado, la verdadera palabra y encontras la luz divina que te ayude a ser mas humilde y dejar a un lado las palabrerias y miedos del control que nos hacemos entre nosotros mismos???


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Re: masoneria
NotaPublicado: Mié Nov 11, 2009 8:04 pm 

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Al ver la explicación de 0scar0o0o0 me queda 100 % clara la frase que dice que: "EL NÚMERO DE LOS NECIOS ES INFINITO"


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Re: masoneria
NotaPublicado: Jue Nov 12, 2009 2:56 pm 

Mensajes: 922
y el numero de ilusos tambien lo es
que van hacer uds para evitar que estas cosas no sean asi, nada, no pueden hacer nada, solo la gente con autoridad puede ordenar y la gente que tiene autoridad es porque tiene influencia......y ustedes son aficionados de esa gente influyente, son como los espectadores que escuchan un idolo musical, solo que esto es mas importante.


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Re: masoneria
NotaPublicado: Jue Nov 12, 2009 6:42 pm 
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Registrado: Mié Dic 10, 2008 8:58 am
Mensajes: 5
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El Llamado escribió:
y el numero de ilusos tambien lo es
que van hacer uds para evitar que estas cosas no sean asi, nada, no pueden hacer nada, solo la gente con autoridad puede ordenar y la gente que tiene autoridad es porque tiene influencia......y ustedes son aficionados de esa gente influyente, son como los espectadores que escuchan un idolo musical, solo que esto es mas importante.



Llevas razón, poco podemos hacer nosotros contra esos poderos hombres influyentes...pero se os olvida que hay UNO que en El reside todo Poder!!! Nosotros solo podemos gritar: Hasta cuando, Señor!!!


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